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¿Motivación? Ingrediente fundamental

26.11.2013
Chef GMcash
¿Motivación? Ingrediente fundamental

¿Motivar?, ¿para qué?, ¿para eso les pago, no?... cuántas veces hemos oído esto de muchos propietarios y jefes que piensan que los trabajadores son máquinas que siempre deben hacer las cosas bien, y con las funciones aprendidas de casa.

Hoy veremos cómo de importante es tener motivado al EQUIPO

La clave está en no tener un grupo de trabajadores sino un equipo. Puede ser de 4 personas o 40, a mayor número de personas mayor control de cada uno de ellos, y deberemos ir desgranando las funciones. Lo realmente importante es definir y darnos cuenta qué es lo que ganamos al motivar al equipo y cómo hacer que el equipo se AUTOMOTIVE. A continuación daremos varios consejos que son válidos tanto para  sala como para cocina.

1. Para motivar a los demás debes empezar por ti mismo: no se trata de hacer ver a los demás que eres el jefe, sino el LIDER. La diferencia es que al líder le siguen, el jefe debe empujarlos.

2. Compartir la información veraz: Si como líder haces partícipe al equipo de los proyectos en los que estás metido, podrás ver cómo el equipo tiene la posibilidad de remar en la empresa viendo el mismo horizonte que tú. Por ejemplo, tenemos que marcar una directriz de venta con la sala, debemos marcar si nuestro objetivo es potenciar el menú del día o las tapas, menú degustación o carta, vinos por botella o por copas…etc y explicarles el por qué. Unas veces será por motivos económicos, otras por exceso de estocaje de producto o quizás porque queremos ir cambiando el concepto de nuestro negocio, de cada una de estas cosas el equipo debe estar al tanto con el fin de remar todos en la misma dirección. También hay que compartir los problemas, teniendo cuidado de que no se desmoralice, porque debemos concienciar no desanimar. Si no son conscientes del problema no podrán ayudar pensando una solución.

3. La culpa no existe, existe la responsabilidad: cuando las cosas negativas suceden, a veces buscamos culpables… no es el camino. El camino es adelantarse a delegar responsabilidades y así, al desgranarlas, para cada uno la responsabilidad se hará más llevadera. La culpa genera desconfianza y eso no es bueno ante los empleados. Debemos fomentar el aprecio por las personas que forman el equipo. De este modo tendremos la confianza de que se sientan valorados. Para esto debemos marcar un organigrama dentro de la estructura con la que contemos. Debe haber un responsable en cocina que se encargue de que siempre haya el producto necesario, de que los platos salgan siempre de la misma forma, etc… un responsable en la barra y uno en la sala que coordine qué camarero atiende cada mesa por ejemplo. Para que esto funcione debemos haber marcado previamente una directriz general de nuestro negocio y definido claramente las funciones de cada responsable.

4. Una de cal y otra de arena: no solo debemos llamar la atención para la corrección de problemas y  responsabilidades, también es bueno reconocer los actos bien hechos y reforzar la imagen positiva de las acciones que se llevan a cabo. Si no le decimos lo que está bien hecho al equipo, el equipo no sabrá cómo hacerlo, sino cómo no hacerlo, la primera opción en más rentable.

5. Almorzar con el equipo: crea lazos de unión, conversaciones que normalmente en el tiempo de servicio distraerían y romperían la concentración del trabajo. Aumenta el nivel de acercamiento con los demás.

6. Ganarse el respeto: no se trata de hacerse valer a través de las palabras si no de los actos, de acciones que nos definan a medio y largo plazo y creen en nuestro equipo la imagen de un líder equilibrado.

7. Escoger a la persona adecuada para el trabajo correcto: aquí es donde veremos a un gran líder. Que pueda ver en partes del equipo menos valoradas, a futuros responsables de tareas que al inicio no eran desempeñadas por ellos. Si damos un trabajo a una persona que lo realice bien, poco a poco irá ganando confianza en sí mismo. Debemos hacerle responsable y mantenerlo alerta. Este caso es muy común con los empleados de prácticas, un camarero recién salido de una Escuela de Hostelería, bien dirigido y motivado puede llegar a convertirse en un gran jefe de sala.

8. Permitir la creatividad del equipo: la productividad del equipo aumentará si se les da un día donde puedan probar nuevas ideas, siempre y cuando tengan algo que ver con el proyecto que nos ocupa. Quizás probar nuevas recetas, o nuevas formas de servir a los clientes. Para ello podemos aprovechar los días o las horas menos fuertes de nuestro restaurante o realizar un servicio a puerta cerrada con familiares o amigos que sepamos que serán nuestros críticos más duros pero que en caso de equivocarnos no repercutirá negativamente en la imagen de nuestro restaurante.

9. Parte del proyecto: ¿Qué es lo que hace que la gente trabaje mejor?, algunos ponen en juego las recompensas monetarias, incluso pueden ser emocionales o personales. Si logra inculcar un sentido de propiedad o pertenencia en el equipo, tomarán las metas del proyecto como metas personales, si lo consigue, no tendrá que preocuparse por el resultado, pues la gente siempre hará su mejor esfuerzo. Debemos hacerlos partícipes de los éxitos de nuestro establecimiento y también de los fracasos. Cuando un cliente nos dice “es el mejor guiso que he probado en mi vida” no es solo un éxito de cocina, en el proceso ha intervenido el camarero que ha sabido “vender” el guiso, por supuesto la cocina, la estructura global de servicio de nuestro establecimiento que ha conseguido que al cliente le llegue el guiso a la temperatura adecuada y el camarero que le ha recomendado con qué tipo de bebida acompañarlo.

10. Localizar a los motivadores en su equipo: hay miembros de su equipo que muestran gran entusiasmo e incitan a los demás miembros a hacer lo mismo sin decirlo. Identifíquelos y ponga alta prioridad en su desarrollo profesional.

11. Localizar a los desmotivadores: tan importante es motivar a los motivadores, como detectar quienes son lo que no quieren formar parte del equipo. Estos son “TERRORISTAS”, así les llamaban en varios sitios donde he trabajo. Donde “Minan” la moral, están pendientes de hundir la motivación de los demás para subir ellos por encima. Estos se aconseja sustituirlos por empleados que de verdad apoyen el proyecto.

12. Dar metas alcanzables: parece extraño, pero si el equipo pacta entre todos ponerse la zanahoria delante, tal y como haría el dueño del burro, conseguirá andar, pero llegará a cansarse  porque nunca conseguirá su premio. El truco está en saborear pequeños retos que vayan haciendo crecer al equipo entero.

13. Todos tenemos nuestro rol: los grandes equipos que han hecho historia en el futbol, por ejemplo, no están compuestos de 11 porteros ni de 11 delanteros, ¿verdad? Se trata de que cada uno sea consciente y responsable de su parte de trabajo y nunca fallar. No es cuestión de hacer más sino de hacer tu parte lo mejor posible. Esto hará crecer al equipo de una forma muy resistente siempre que su líder sepa orientar y mantener el rol de cada uno.

14. Pirámide de Maslow: No todos tenemos la misma motivación y necesidades. Mientras que un cierto incentivo para el trabajo puede funcionar para un miembro del equipo, no necesariamente va a motivar a los demás. Por ejemplo, si un miembro tiene algún problema financiero, un aumento es lo que lo motivara más. Pero, un miembro con ese tema resuelto pensará en seguridad del empleo, comodidades o beneficios de otro tipo. Por lo tanto, es de suma importancia conocer bien a su equipo. Elabore una jerarquía de necesidades, con esto se puede calcular la mejor motivación y el incentivo para sus colaboradores.

No olvidemos nunca que por muy buen local, buenos productos, y buenas estrategias de marketing, lo que al final sostiene y perdura en la filosofía de cualquier empresa hostelera es el concepto de equipo. El equipo nunca debe fallar, aunque unos salgan y otros entren. Tener claro que el LÍDER, es el responsable del equipo y como un pastor lleva a su rebaño, debe guiar al equipo al éxito.

Para llegar al éxito no pretendas hacerlo de repente, siembra poco a poco para recoger finalmente el fruto deseado.

Quién escribe este blog
 
Chef GMcash
Cocinero

Realiza showcookings y aconseja en la realización de cartas y menús para restaurantes

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Hostelería
Sumiller GMcash
Sumiller

Imparte y organiza cursos de cata y asesora en cartas de vinos y maridajes, y ferias gastronómicas

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