Cada vez que nuestro equipo entra en las cocinas de restaurantes, cafeterías y bares que son clientes, la conclusión es la misma: las marcas propias están ganando terreno, ¡y rápido!
¿Por qué está pasando? Se lo hemos preguntado directamente a Francesc Pallarès, nuestro director ejecutivo comercial de Transgourmet Ibérica. “Con los costes al alza, los márgenes cada vez más ajustados y los precios de los menús fijos para todo el año, está claro: las marcas propias son la solución en las cocinas. Son las que permiten sacar platos rápidos, con calidad constante y sin sobresaltos en el coste”, nos explica. Y a partir de aquí, la pregunta se responde sola. La hostelería las usa por cuatro razones muy concretas:
1. Más rentabilidad, misma calidad
Hoy las marcas propias juegan ya en la misma liga —e incluso por encima en muchos casos— que las de los grandes fabricantes. Como cuenta Francesc Pallarès, “ofrecen la misma calidad y el mismo rendimiento en cocina, pero con un plus que los negocios valoran cada día más: un precio más competitivo”.
2. Estabilidad en los precios
“Sin oscilaciones, sin sorpresas y con una previsión clara que permite planificar mejor el menú/carta y el margen. Eso da tranquilidad a la hostelería”.
3. Innovación constante en productos y formatos
Las marcas propias innovan, ¡y mucho! “Escuchamos al mercado y reaccionamos rápido. Si surge una tendencia, llegamos antes. Si un formato facilita el trabajo en cocina, lo adaptamos. Si un producto puede rendir más, lo reformulamos”. “Ahora estamos respondiendo muy bien a tipos de cocina internacionales emergentes en España”.
4. Soluciones que agilizan el trabajo
Además, llegan con formatos que ahorran pasos y suman agilidad: salsas listas, bases preparadas, propuestas para hacer una paella en 20 minutos… Nuestro experto lo tiene claro: “Las cocinas necesitan soluciones que les ayuden a sacar un menú con menos tiempo o con personal menos especializado”. En definitiva, como dice, Francesc Pallarès, “en barra se eligen marcas, pero en cocina se buscan calidad y rentabilidad”. Y en GM Cash, lo sabemos bien.
Por eso seguimos escuchando a nuestra clientela y seguimos innovando. De ahí, que impulsemos nuestras marcas propias: casi 2.000 referencias diseñadas para la hostelería, a las que este año se sumarán 700 más, superando las 2.600. Una oferta que crece porque la cocina lo pide.
Y ese crecimiento se apoya en tres marcas que ya forman parte del día a día de los negocios: Quality, la marca de confianza de los profesionales; Economy, una alternativa para productos básicos a buen precio, y Gourmet, la más emblemática, que este año —coincidiendo con su 40 aniversario— renueva su imagen para adaptarse a los nuevos tiempos.
Salsas, aceites, vinagres, arroces, pastas, especias, conservas, congelados, harinas, panadería, lácteos, azúcar, cafés, aguas, aperitivos, frutos secos… La calidad a buen precio no tiene fin.