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Te dejamos helados, pero con ganas de más

30 de julio de 2026

Los hay de conos crujientes, de sándwiches míticos, de sorbetes ligeros y refrescantes, en tarrinas individuales para un servicio ágil, en barquetas profesionales de diferentes tamaños.

Los hay de sabores clásicos de toda la vida —chocolate, vainilla, nata— y de esos que levantan cejas: mandarina, pistacho, coco, turrón, Oreo.

Los hay para el día a día, como el bombón almendrado o la tarta helada, y para esos momentos en los que quieres subir el nivel y poner un toque de glamur: mousse de chocolate, texturas cremosas, de esas que hacen cerrar los ojos.

Cada helado tiene su clientela. Cada helado tiene su momento. Y como dice María Victoria Izquierdo, especialista en Frescos de GM Cash en la zona de Levante: “Todos funcionan, porque son de la marca Quality y Gourmet”.

Y ahora viene lo que interesa a la hostelería: aprovechar el tirón

El verano es el momento en el que los helados hacen caja, y ahí está GM Cash con sus marcas propias para que cada negocio pueda sacarle partido sin complicarse. Son postres económicos, fáciles de trabajar, que permiten al profesional crear, decorar, jugar: un sirope, unas frutas congeladas, unas galletas machacadas… y ya tienes un postre que funciona y sale bien de precio.

Y de toda la variedad, María Victoria nos da algunos consejos: “Los helados prémium de barqueta son un superproducto. Son muy apreciados por nuestra clientela por los sabores y la cremosidad. Este año hemos incorporado el de mandarina. Son formatos para profesionales, de 5 y 2,5 litros”.

“Puedes coger una base de galleta en un vasito tipo chupito, añadir una bola y coronar con sirope. Rápido, vistoso y rentable”.

Además, nos avisa de que son mucho más baratos que otras opciones del mercado, y no hay obligación de quedarte con muchas variedades: eliges uno, dos, tres… los que quieras.

Nuestra especialista también destaca el formato bote, especialmente el de trocitos de turrón, “un helado que juega en otra liga por sabor y cremosidad”.

Los vasitos individuales de vainilla, fresa y nata (36 unidades de 70 ml) “siempre salen bien para colegios, residencias o servicios donde no se quiere manipular nada”.

Y el glamur hecho helado llega con el vasito de mousse de chocolate en cristal (12 unidades de 85 g) “para dar un toque más elegante sin esfuerzo”.

Entre unos u otros, María Victoria nos da la clave: “Al final, lo importante es tener variedad, sabor, cremosidad y precios que permitan a la hostelería aprovechar la temporada de verano sin esfuerzo extra”.

“Pero, sobre todo, tener productos que funcionan, que dan juego en cocina, que lucen en sala y que se venden solos”, añade.

Helados que dejan helados… y que hacen que tu clientela vuelva.